Tenerife, la isla maldita

H.

Osasuna nunca ha ganado allí en Liga en las 18 ocasiones que se ha desplazado. El único triunfo rojillo se produjo hace 33 años en la Copa

GORKA FIUZA / DIARIO DE NAVARRA

Tenerife se ha ganado la etiqueta de isla maldita para Osasuna. La visita al Heliodoro Rodríguez López nunca ha traído consigo un triunfo en Liga. En ninguno de los 18 compromisos que han disputado allí los rojillos en el campeonato doméstico ha logrado salir victorioso. Hay que remontarse a 1976 para encontrar una alegría de Osasuna en Tenerife. Sucedió en 1976, pero en Copa. El equipo navarro ganó 1-2. Mañana (21 horas) el cuadro de Jagoba Arrasate tiene la oportunidad de romper la estadística.

En total han sido 8 encuentros en Primera, 9 en Segunda y uno en Tercera. Las citas siempre se han saldado con victoria local o empate, resultado que se ha repetido en los dos últimos partidos en la isla canaria. En el torneo del KO rojillos y tinerfeños se han enfrentado allí cuatro veces, con aquel insólito triunfo de hace 33 años. Tenerife, con semejante expediente histórico, no trae buenos recuerdos.

Pese al maleficio que persigue a Osasuna en ese lugar, las dos últimas citas en el Heliodoro se saldaron con empates, aunque de distinta manera. En la 2015/2016, temporada que acabó en ascenso, los rojillos vivieron un episodio trágico a pesar del punto cosechado en la 10ª jornada. El guión empezó de forma inmejorable con un gol magistral de falta de Roberto Torres. Pero ya con 1-2 favorable y el Tenerife en inferioridad, los navarros perdonaron la sentencia y en el minuto 92 vieron como el rival empataba el encuentro. No obstante el equipo salió como líder de aquel envite.

Tercera vez como líder

El partido más reciente se sitúa en la pasada campaña, también en Segunda División. Osasuna hizo uno de los encuentros más pobres del curso. Solo un estelar Sergio Herrera pudo salvar los muebles. El meta detuvo un penalti y se convirtió en el héroe porque el cuadro local gozó de numerosas ocasiones.

El cuadro dirigido por Diego Martínez evitó una derrota y, como en la temporada del ascenso con Martín, Osasuna era líder antes del choque. Curiosamente, por tercera vez consecutiva repite en lo más alto cuando le toca viajar a la isla. En esa ocasión perdió el primer puesto en la 12ª jornada.

Peor fueron las cosas en el último tropiezo en Tenerife. La derrota 2-1 dejó al equipo a solo dos puntos del descenso con 12 partidos por delante. La situación era bien distinta.

Fin a otro maleficio

Sin embargo, Osasuna se presenta ante el reto histórico después de haber roto otro maleficio a domicilio esta temporada, el del Molinón, un campo que también se le daba mal históricamente. Los rojillos se impusieron 0-2, donde en Segunda División no ganaban desde 1965 y en Primera, desde 1986. Como en Tenerife, sí había ganado en Copa del Rey en 1997. El equipo de Arrasate acude a la cita con la intención de hacer saltar por los aires una estadística negativa que persigue a Osasuna.