Quizá estés okupado y no te enteres

H.

ISABEL GONZÁLEZ

En un diccionario está todo y hasta lo que no está, está el doble. Hay que mirar el diccionario como quien mira el mar. Si en el fondo no hay elefantes por algo será. Recomiendo el diccionario de la RAE. La RAE es la leche porque es la maquinaria institucional de la lengua española y por lo tanto, se encarga de que una palabra en uso (realidad) tenga una representación oficial (simbólica) y pase a formar parte de la normalidad. Gracias a la RAE ahora podemos decir amigovio sin errar, pero no solo eso. Lo más fuerte es que tener amigovio se vuelve normal. ¿Que no sabes lo que es un amigovio? Lee el diccionario, hijo mío. Que no puedes leerlo porque estás muy ocupado. Mala suerte: ¡En vez de estar tan ocupado, okupa! Con letra k.

Miremos el diccionario. Juguemos a la c y a la k. A la rebeldía y a la normalidad

La letra k es nuestra letra más rebelde. Proviene del fenicio y del griego, el latín trató de relegarla y por eso apenas existe en las lenguas románicas. Incluso Miguel de Unamuno la llamó “antipática y antiespañola”. No es de extrañar si tenemos en cuenta que son las palabras de origen extranjero las que la conservan (kebab, kamikaze, karma). También destaca en las nuevas tecnologías, y como siempre, en las pintadas en las paredes. Unas pintadas que no suelen pasar al diccionario. De hecho, la palabra ‘okupación’ no ha sido admitida por la RAE cuando las palabras ‘okupar’ y ‘okupa’, sin embargo sí. ¿No les resulta extraño? Okupación no existe.

Okupar: 1. Tomar una vivienda o un local deshabitados e instalarse en ellos sin el consentimiento de su propietario.

Okupa: 1. Dicho de un movimiento radical que propugna la ocupación de locales o viviendas deshabitados. 2. Perteneciente al movimiento okupa.

Mientras el verbo (okupar) y el agente (okupa) están en el diccionario, el sustantivo (okupación) no. La ‘okupación’ no se admite, no es normal, no es sustantiva, carece de esencia. ¿Haría bien la RAE integrándola? No lo sé. Lo único que sé es que con c lo admite todo: ocupar, ocupante y hasta ocupación militar.

Ocupación militar: Permanencia en un territorio de ejércitos de otro Estado que, sin anexionarse aquel, intervienen en su vida pública y la dirigen.

Bastaría con sustituir estado por propietario, la c por la k, militar por civil y obtendríamos una definición perfecta de ‘okupación’. Con esa k rebelde que no lo es tanto pues el 75% de los okupas son gente con carencia de recursos, sin ocupación (con c):

Ocupación: 1. Acción y efecto de ocupar u ocuparse.

Ocupar: gozar un empleo, dignidad. Llenar un espacio. Habitar una casa. Emplearse en un trabajo....

Miremos el diccionario. Juguemos a la c y a la k. A la rebeldía y a la normalidad. Veamos el fondo del mar. Quizá nosotros también seamos propietarios de nosotros mismos y deseemos habitarnos con más dignidad que la del diccionario. Quizá no deseamos estar okupados por horarios inhumanos, por condiciones laborales esclavistas, por salarios ridículos que nos impiden alquilar una vivienda. Quizá la okupación existe, es la de nuestra vida y el diccionario se empeña en no recogerla.