Ramón Gonzalo toma el mando pidiendo al nuevo Gobierno que apueste por la UPNA

14 jun 2019 / 21:14 H.

Alfonso Carlosena dio el relevo de rector dejando a la universidad “en manos de la persona más capaz y mejor preparada”

ÍÑIGO GONZÁLEZ / DIARIO DE NAVARRA

El catedrático de Teoría de la Señal y Comunicaciones Ramón Gonzalo ha tomado este viernes posesión del cargo de rector de la Universidad Pública de Navarra en un acto en el que ha pedido al Gobierno y el Parlamento Foral que hagan una “apuesta decidida” por el centro académico.

“Que crean en ella, en su valor, en su integridad, en su importancia, en su singularidad, en su responsabilidad con el entorno y en su capacidad de creación y de innovación del conocimiento”, ha solicitado Gonzalo en un acto al que han asistido las principales autoridades de la Comunidad Foral, encabezadas por la presidenta Uxue Barkos.

Gonzalo ha declarado en ese sentido que invertir en la Universidad Pública de Navarra “es invertir en Navarra y en su futuro”, ya que “existe una relación directa entre el desarrollo y la consolidación de la Universidad y el progreso social y económico regional”.

En este acto han tomado también posesión de sus cargos el resto del equipo directivo de la UPNA: Francisco Javier Arregui (vicerrector de Investigación), Inés Olaizola (de Profesorado), Martín Larraza (de Economía, Planificación y Estrategia), Cristina Bayona (de Estudiantes, Empleo y Emprendimiento), Edurne Barrenechea (de Desarrollo Digital), Begoña Pérez (de Proyección Universitaria, Cultura y Divulgación), Inmaculada Farran (de Enseñanzas) y Jorge Elso (de Internacionalización y Cooperación).

También ha tomado posesión del cargo el secretario general del centro académico, Roldán Jimeno.

El acto ha comenzado con la entrada en la sala de la comitiva académica presidida por el rector saliente, Alfonso Carlosena, acompañado por la presidenta Uxue Barkos y por la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez, mientras sonaban los acordes de la Marcha para la entrada del Reyno.

En su intervención, Gonzalo ha afirmado que convertirse en el primer rector de la UPNA que ha sido estudiante de la misma “es un verdadero orgullo y supone un claro signo de madurez de la institución”.

Gonzalo, quien ha abogado por hacer de la UPNA “una universidad más responsable y comprometida con el desarrollo económico, social, cultural y tecnológico del territorio”, ha resaltado que buscará un centro donde el eje vertebrador sean las personas, tanto los estudiantes y docentes como el personal PAS.

En ese sentido, ha abogado por fortalecer aquellos departamentos con carencias de profesorado estable, ir consolidando la estructura de plantilla, adaptar la estructura administrativa a los nuevos retos y planificar “de manera ordenada y estratégica” los nuevos perfiles que se van a requerir en las ofertas de empleo.

Ha intervenido asimismo en este acto la presidenta Uxue Barkos, quien ha mostrado su deseo de que ésta sea “una universidad más competitiva, pero también más incisiva, cohesionada y social”. Barkos ha animado al nuevo rector a seguir potenciando la investigación y la transferencia, y la internacionalización de la Universidad, así como a continuar con la extensión y la divulgación científica.

“En esta legislatura hemos sido testigos de la mayor ampliación académica de la UPNA en su historia, incluyendo titulaciones con una demanda social histórica, como el Grado de Medicina, el cual, sin una estrecha colaboración UPNA-Gobierno, no habría sido posible”, ha apuntado la presidenta.

Tras poner de relieve que la UPNA es “profundamente heterogénea”, Barkos ha comentado que la Universidad “integra en su ADN ramas de conocimiento muy diversas, con el reto en la gestión que ello conlleva. De ahí que la transparencia y el diálogo se tornen indispensables”.

Después del acto de toma de posesión, se ha celebrado una sesión del Consejo Social de la Universidad en la que se ha aprobado la propuesta presentada por el nuevo rector para nombrar gerente de la UPNA a Joaquín Romero Roldán.

“Pongo mi conocimiento, compromiso e independencia al servicio de la UPNA”

Dijo que nunca estuvo entre en sus objetivos convertirse en rector, sino “trabajar incansable y decididamente porque la UPNA creciera y se consolidara como el mayor referente del desarrollo socio-económico de Navarra”. Este viernes, en sus primeros minutos oficiales en el cargo que dijo no ambicionar, Ramón Gonzalo esbozó el futuro que quiere para su Universidad durante los próximos cuatro años. Y, aprovechando la presencia de los candidatos a presidir el Gobierno foral, lanzó una petición al nuevo Ejecutivo que se conforme: “Al nuevo Gobierno y al Parlamento de Navarra sólo les pido que hagan una apuesta decidida por la Universidad Pública de Navarra, su universidad y la de toda Navarra. Que crean en ella, en su valor, en su integridad, en su importancia, en su singularidad, en su responsabilidad con el entorno y en su capacidad de creación y de innovación del conocimiento. Si esto es así, lo demás vendrá por añadidura”.

El suyo fue un discurso en clave personal, que comenzó recordando sus inicios como alumno de la UPNA y terminó agradeciendo a quienes le han acompañado en el camino vital hasta el sillón de rector. “Han pasado ya casi 29 años desde que me acerqué por primera vez a la Universidad Pública de Navarra con 18 años recién cumplidos. Varios profesores, jóvenes en aquella época, con los que compartí muchos momentos de mi crecimiento profesional y personal, fueron los que, de una manera u otra, con su entusiasmo, ganas de enseñar, fervor por la investigación y por descubrir lo desconocido, me inculcaron mi pasión por la Universidad. Y en particular por la UPNA”, recordó.

Uno de esos profesores tiene la culpa de que Ramón Gonzalo sea hoy rector: Alfonso Carlosena, su antecesor. “Alfonso fue profesor mío durante la carrera, y no de los más blandos, pero mejor no entrar en detalles. En estos últimos años, sus consejos, su empatía, su saber escuchar, me han hecho crecer como persona. Nunca podré agradecerte lo suficiente tu confianza y apoyo”, le dijo.

Gonzalo ha abogado por hacer de la UPNA “una universidad más responsable y comprometida con el desarrollo económico, social, cultural y tecnológico del territorio”

Gonzalo reincidió en que buscará una UPNA donde “el eje vertebrador sean las personas: estudiantes, PAS y PDI”. Sin embargo, aseguró que nada de eso será posible si la propia estructura universitaria no está preparada para acometer estos desafíos. “En lo académico, la nueva estructura departamental ha empezado a rodar, pero sigue siendo necesario fortalecer aquellos departamentos con carencias de profesorado estable”, añadió.

Su discurso se detuvo entonces en la plantilla, de la que apuntó que su envejecimiento ha de verse como una oportunidad: “La rigidez en los RRHH inherente al sistema público, que dificulta los cambios, encuentra una oportunidad en la renovación de la plantilla, también envejecida, que tendrá lugar en la próxima década. Es crucial planificar, de manera ordenada y estratégica, en las próximas ofertas de empleo los nuevos perfiles que se van a requerir, necesariamente de mayor cualificación, compatibilizando con una política de promoción y movilidad en el personal”.

También quiso esbozar su apuesta por la digitalización de la UPNA, que incluye cuestiones como la administración electrónica, la reingeniería de procesos internos, la enseñanza online y toda la infraestructura de soporte.

Y acabó acordándose de los suyos; de sus padres, “que hicieron grandes sacrificios para que pudiera iniciar mis estudios en esta Universidad”, de su mujer, (“nada de esto hubiese sido posible sin ti”) y sus cuatro hijos, “las mayores alegrías que uno puede tener”.

“He intentado tratar a la UPNA como a las personas a las que más quiero”

En su última alocución, “la más difícil de todos”, el rector saliente estuvo a punto de saltarse uno de sus principios básicos: “elaborar discursos cortos y concisos”. En lugar de ello, Carlosena esbozó los logros conseguidos en su legislatura y se centró en presumir de Universidad, “la niña” de sus ojos. Y a ella se dirigió. “Mi niña es la más guapa y la más lista, y luce una treintena espléndida con un futuro de lo más prometedor. En mi discurso de investidura les decía que trataría a la Universidad como las personas a las que quiero. He tratado de ser a la vez exigente, comprensivo, duro, flexible, paciente, severo o cariñoso, según creía que tocaba en cada caso y en cada momento”, desveló.

Alfonso Carlosena valoró que los últimos cuatro años han traído profundas transformaciones dentro de la UPNA, y que, confiando en que el fin último era lograr una universidad mejor, “se ha superado la resistencia al cambio, inherente al ser humano, y se han posibilitado, apoyado y acompañado las iniciativas que han surgido desde el equipo de dirección”.

Alfonso Carlosena valoró que los últimos cuatro años han traído profundas transformaciones dentro de la UPNA

Aseguró que su “niña” ha resultado muy sociable y que ha hecho amigos con los que contribuirá al desarrollo de la sociedad, como NAITEC, Navarrabiomed, IDISNA o la Mancomunidad. Señaló el proyecto Pharus, alabó que el Consejo Social presidido por Joaquín Ansa haya “evitado la tentación de convertirse en un contrapoder” y quiso agradecer a Alfonso Sánchez-Tabernero, rector de la UN, haber sido su compañero “como ejemplo de colaboración y búsqueda de objetivos comunes desde la diversidad”. “Porque -dijo- a veces no es suficiente llevarse bien, sino que conviene mostrarlo”. Y también el rector saliente agradeció al Gobierno de Navarra el haber llegado al ansiado acuerdo para la financiación plurianual.

Pero sus últimas palabras fueron para su familia y para su sucesor. A éste último le definió como “amigo y la persona más capaz y mejor preparada para liderar la UPNA”. Fue primero su alumno y discípulo, después compañero de departamento, director del mismo y finalmente, miembro de su rectorado.