Monreal redescubre su castillo

H.

La población ha culminado un ambicioso proyecto patrimonial centrado en sacar a la luz su fortaleza medieval y que se completa con un sendero interpretativo por la villa y un nuevo centro de visitantes

ASER VIDONDO / DIARIO DE NAVARRA

“Curiosamente hemos vivido muchos siglos de espaldas al castillo, casi olvidando lo importante que fue para el origen de nuestro pueblo y dentro de la historia del Reino de Navarra. Una ‘piedra preciosa’ que ahora hemos pulido con mimo para convertirla de nuevo en una joya. Puede decirse que Monreal ha redescubierto su castillo”. Izaskun Zozaya Yunta preside desde hace dos legislaturas el Ayuntamiento de Monreal. Una villa de escasos 500 habitantes ubicada a las faldas de la Higa y que vive en silencio desde que la autovía desvió años atrás el tráfico de la antigua carretera Nacional. Un emplazamiento próximo a la capital que, no muchos lo saben, fue sede real en el medievo y plaza fuerte para la defensa del reino. Acaba de culminar un proyecto promovido desde el consistorio que busca, de una forma integral, dar a conocer el castillo y la historia en general de Monreal, eje también del Camino de Santiago en la ruta aragonesa.

“Monreal tiene mucho que ofrecer pero, pese a su cercanía con Pamplona, poca gente lo ha visitado”. Así lo afirma Carlos García Pascual, agente de desarrollo del Prepirineo de Cederna Garalur. Y enumera: “Un casco histórico medieval por el que transcurre la ruta jacobea, la enorme plaza del Mercado donde se celebraban ferias, la iglesia de la Natividad, la ermita de Santa Bárbara, el puente medieval, la cruz de San Blas, la Casa de la Moneda y, por supuesto, el castillo”.

Buscando “potenciar” ese patrimonio histórico fue cómo el consistorio contactó años atrás con Iñaki Sagredo Garde, historiador especializado en los castillos navarros. Se impulsó así una investigación en torno a la antigua fortaleza y se buscaron fondos para acometer una intervención global.

“El castillo de Monreal fue uno de los más importantes del Reino de Navarra. Fue residencia real y el favorito, por ejemplo, de Carlos III y su hija Blanca de Navarra. Se sabe que el Príncipe de Viana, de pequeño, jugaba entre sus muros”, repasa Sagredo. Recuerda que consta en la documentación que en Monreal se llegó a acuñar moneda y también que se celebraron sesiones de las Cortes. El origen de la fortaleza se remonta, por documentos escritos, al menos al siglo XI, “si bien será anterior”, y fue destruida en 1521 “tras la conquista del reino por Castilla y el tercer intento de recuperación”.

Tres años de trabajos

Después de tres años de intervenciones, la acción impulsada por Monreal ha culminado, si bien se espera seguir dando pasos. Entre 2016 y 2018 se trabajó en un proyecto denominado ‘Monreal, camino y castillo’, que contó primero con una investigación histórica y después con una intervención arqueológica en las ruinas del castillo (a cargo de Gestión Cultural Larrate y con el respaldo de Príncipe de Viana). También se ha configurado un sendero urbano interpretativo por el interior de Monreal con señales y paneles informativos que coincide, en parte, con el propio Camino de Santiago.

“Algo ya se había excavado en el castillo en los años 60-70, y también en 2005, pero estaba todo abandonado. Ahora hemos excavado más, y consolidado también alguna parte, con la idea de seguir en los próximos años y de que lo hecho permanezca”, explica Sagredo.

Asimismo, se ha habilitado un camino de subida hasta el castillo desde el pueblo, “algo inexistente hasta ahora”. Durante el ascenso, se pasa por el emplazamiento del antiguo barrio judío, que se ubicaría dentro de las murallas exteriores de la propia fortaleza, y posteriormente se llega a un mirador desde el que se puede contemplar todo el pueblo y buena parte de la comarca. Finalmente, se alcanzan ya las ruinas del castillo. Aquí se pueden distinguir la muralla norte (se han sacado paredes de 10 m de altura), la base de la torre del homenaje, un aljibe (para recoger agua), varias pequeñas torres o la puerta de entrada.

“El castillo, como es lógico, se encontraba en una elevación, ubicado en un cerro. Controlaba un camino fundamental entre la comarca de Pamplona y la Merindad de Sangüesa”, afirma Sagredo.

Lavadero y maqueta

El segundo proyecto, acometido ya en 2018, buscaba crear un ‘Centro de visitantes de Monreal’. Se escogió el edificio del antiguo lavadero, ubicado junto al frontón y justo el punto desde donde empieza el citado sendero interpretativo por el pueblo que acaba llevando, a su vez, a la subida del castillo.

“El lavadero lo construyó en 1909 el indiano Crisanto Ayanz para facilitar a las mujeres del pueblo el lavar la ropa. Llevaba años cerrado y lleno de trastos, y lo queríamos recuperar. Se vio en este proyecto una oportunidad y se ha reformado manteniendo las piedras de lavar”, indica la alcaldesa.

En el interior se han colocado paneles que informan sobre aspectos como el pueblo, la comarca o el Camino de Santiago aragonés, y se reproduce un croquis de Monreal de 1873. Pero, sin duda, la joya de la corona es aquí una maqueta de 3x2 metros que recrea cómo sería la población de Monreal, con su castillo, en el medievo. Es obra de Toño Villanueva Abaurrea, belenista agoizko, que ha contado con la ayuda de Juan Jesús Leache, un equipo que ya había realizado en Aoiz otras maquetas históricas.

“Ha sido un reto. Nos hemos basado para hacerla, sobre todo, en datos aportados por Iñaki Sagredo. Cogimos un plano actual de Monreal y sobre él se fue trazando por dónde iba la muralla en torno al pueblo, por dónde iba la muralla del castillo, dónde estaba la fortaleza, dónde el barrio judío, etc. A la gente del pueblo le sorprenderá, pero hay elementos como el puente, la plaza del Mercado o la iglesia que siguen en su sitio y sirven de referencia”, repasa Villanueva. El proceso de creación duró 6 meses y la maqueta estuvo lista en enero. “Fuimos a medir alturas de casas in situ, y nos hemos apoyado también en nuevas tecnologías”.

El propio Sagredo reconoce que, “dado lo poco excavado”, se tuvo que apoyar en diversa documentación que daba referencias sobre el castillo o las murallas. “Detalles como que si había una puerta junto al puente, que si la muralla estaba junto al río, algunas distancias que se aportaban en ‘codos’, que si la gente dormía en torres, etc. Con todos esos aspectos hemos tratado de recomponer el Monreal de entonces. Conforme se excave más, sabremos más”. En la maqueta también consta la antigua iglesia de Santa María. “Fue destruida a principios del siglo XIX por las tropas napoleónicas y con sus piedras construyeron un fuerte”.

Para informar al visitante de las nuevas posibilidades, se han colocado también tres señales turísticas de color morado a la entrada del pueblo (antes solo se informaba del puente medieval). Cederna Garalur ha gestionado las ayudas recibidas por Monreal a través del Programa de Desarrollo Rural (PDR). En global, se han invertido en los dos proyectos 150.000 euros, con 94.000 de subvención.

Presentación en sociedad el próximo sábado 23

Culminado este proyecto, el Ayuntamiento de Monreal lo presentará en sociedad el próximo sábado 23. A las 11.30 horas, en el nuevo centro de visitantes habrá una visita y se mostrará la maqueta. Después se realizará el recorrido marcado por el pueblo y se subirá al castillo. Finalmente, se ofrecerá un aperitivo en la plaza.

“Estamos muy felices con lo conseguido. Se han puesto unos cimientos clave y seguiremos trabajando en ello. Queremos dar relevancia al castillo y al paso del Camino de Santiago. El nacimiento de Monreal se explica en la conjunción de ambos elementos”, indica la alcaldesa, Izaskun Zozaya.

El centro de visitantes se abrirá en días festivos y en temporada alta turística, y se prevé que esté disponible bajo demanda llamando a un teléfono. “Monreal es una población pequeña, con muchos servicios (2.000 peregrinos duermen cada año en el albergue), que ha realizado un gran esfuerzo por rescatar su patrimonio”, considera Carlos García (Cederna). “El ayuntamiento ha puesto todo de su parte, ahora el Gobierno debería apoyar”, cree el historiador Iñaki Sagredo.