Lo que traería un cambio a Pamplona

H.

En poco más de una semana Pamplona tendrá alcalde y cabe la posibilidad de que se dé un relevo, de manera que Navarra Suma podría coger el testigo que deja Bildu. Si eso sucede finalmente el nuevo regidor introducirá cambios significativos

A.O. / DIARIO DE NAVARRA

Algunos de los asuntos más polémicos del mandato municipal que ahora termina podrían dar un giro en los próximos meses si finalmente Navarra Suma y sus 13 concejales se convierten en el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pamplona.

Temas como la nueva Ordenanza del Euskera, los cambios que el cuatripartito introdujo sin previo aviso en las Escuelas Infantiles para modificar el modelo lingüístico, o asuntos más domésticos como la reurbanización de la avenida Pío XII podrían verse afectados por esos otros cambios políticos en el consistorio.

Ordenanza del euskera

Tanto los regionalistas, coaligados ahora con PP y Ciudadanos en Navarra Suma como los socialistas han hecho ver en los últimos meses su postura contraria a la nueva Ordenanza del Euskera. UPN llegó incluso a pedir su retirada en el pleno celebrado en noviembre pasado, argumentando que el proyecto se iba a aprobar “sin ningún tipo de consenso ni debate entre los grupos municipales” y porque excedía “de forma alarmante” a la realidad del euskera en Pamplona, en donde apenas el 3% de la población lo utiliza para hablar, recordó en aquella sesión el regionalista Enrique Maya. El ahora candidato a la alcaldía de la capital explicó en aquel debate que lo razonable pasaba por dar al euskera un valor acorde a la demanda que de él hacen los ciudadanos, y no tratarlo en pie de igualdad como hacía el cuatripartito.

No hay que descartar por ello que si Navarra Suma accede a la alcaldía de Pamplona se intente una nueva modificación a la ordenanza mediante un consenso más amplio que el 14-13 de aquel pleno, que ahora podría convertirse en un 18-9 (Navarra Suma y PSN frente a Bildu y Geroa Bai). Porque también Maite Esporrín se posicionó en contra de la ordenanza y la consideró un “abuso” al no tratar por igual al castellano y al euskera, y darle preferencia a este último. Para la socialista el equipo de Gobierno había demostrado una vez más que gobernaba únicamente para los suyos.

Revertir Pío XII

Ha sido uno de los temas bandera de la campaña electoral de Navarra Suma: la reversión, aunque no total, de buena parte de las obras de reurbanización de la avenida Pío XII, ejecutadas por el cuatripartito para dar cabida al carril bici. Una iniciativa en la que el grupo liderado en Pamplona por Enrique Maya no parece contar con el apoyo de ningún grupo más, incluido el socialista.

El primer paso que daría Navarra Suma si finalmente consigue la alcaldía supondría la eliminación de buena parte de los bolardos que ahora impiden acceder a un espacio sin uso en la avenida y que ellos recuperarían como aparcamiento regulado para unos 65 vehículos. De manera sucesiva también se recuperarían plazas en el entorno y más adelante se propone juntar los dos carriles bici en uno de los laterales.

También con la amabilización Navarra Suma tiene previsto “corregir” los aspectos negativos del plan de amabilización del Casco Antiguo y los Ensanches para restituir la accesibilidad para los residentes y los comercios, a la par que mantener “los aspectos positivos generados, como es la reducción drástica del tráfico en la calle José Alonso y el acercamiento del transporte público al casco”.

Escuelas infantiles

El programa electoral de Navarra Suma recoge explícitamente el objetivo de “alejar la visión ideologizada de la gestión de las escuelas infantiles municipales”, sobre todo después del “episodio triste y bochornoso de la expulsión de decenas de niños de sus escuelas para imponer un idioma, el euskera, en una decisión política sectaria e ilegal”.

Lo que propone la plataforma política es plantear una oferta que responda a la realidad lingüística de la ciudad, a la oferta de los centros de ciclos superiores de la zona y a la demanda real de las familias.

Sobre Escuelas Infantiles el Partido Socialista también ha calificado de “atropello” lo sucedido cuando el cuatripartito cambió los modelos lingüísticos de castellano a euskera de dos centros. En su programa electoral habla de avanzar hacia un modelo “universal y gratuito” de las escuelas infantiles públicas de 0 a 3 años, aunque al hablar de política lingüística, en su programa electoral proponen reconocer y fomentar el euskera “acorde a la realidad sociolingüística de la ciudad”.

Coincidencia en Caídos

Con un concurso de ideas todavía abierto y cuya solución definitiva tendrá que solventarse en el próximo mandato, el futuro del monumento de los Caídos es otra de las herencias del cuatripartito.

En este asunto apenas existen diferencias entre lo que plantea Navarra Suma y el Partido Socialista. Los primeros hablan de mantenerlo aunque “dotándolo de nuevos usos y significado”, y no descartan la posibilidad de reorganizar el espacio urbano que lo rodea. Con prácticamente las mismas palabras, el programa del Partido Socialista es claro al respecto porque apuesta por mantener el edificio y resignificarlo para darle un uso “de carácter abierto e inclusivo”, además de “transformando su entorno urbano”.

Coincidencias en la Alta Velocidad y en los símbolos

Tanto Navarra Suma como el Partido Socialista coinciden en la necesidad de que el Tren de Alta Velocidad o de Altas Prestaciones, como lo llama el PSN, llegue a Pamplona.

Navarra Suma habla en su programa de dar un “impulso decidido del Tren de Alta velocidad y de los planes necesarios para hacer real su llegada a Pamplona”. El Partido Socialista defiende la llegada del tren “como proyecto estratégico futuro clave para nuestra ciudad” .

Igualmente se presupone que no habrá desacuerdo, en el caso de un ayuntamiento presidido por Navarra Suma, para que la ikurriña no ondee oficialmente en el balcón de la Casa Consistorial el 6 de julio.

De hecho, la primera propuesta que recoge Navarra Suma en su programa electoral habla de un ayuntamiento “para todos, que respete las leyes y nuestros símbolos y que favorezca la convivencia”. En ese mismo sentido los socialistas proponen respetar “la realidad institucional de Navarra y sus símbolos”.