Las nueve reglas del C.D. Cortes

H.

Un cartel recuerda las buenas prácticas en el acceso al estadio más meridional de Navarra, fronterizo con Aragón

SUSANA ESPARZA / DIARIO DE NAVARRA

Para acceder al campo del Club Deportivo Cortes, el San Francisco Javier, los padres de los jugadores tienen que cumplir una lista de nueve reglas fundamentales de buen comportamiento. Una normativa que por ende se extiende a todos los espectadores y son de obligado cumplimiento. En un cartel rojo, para que no pase desapercibido en la entrada del estadio, se puede leer “Padres, queremos jugar con estas 9 reglas: no me grites en público, no grites al entrenador, deja en paz al árbitro, anima a mis compañeros, no pierdas la calma, disfruta viéndome jugar, no me des lecciones, esto es solo un juego y con tu apoyo seré feliz”.

El fútbol base nos deja a menudo acciones en las que los más pequeños demuestran un gran sentido de la deportividad y solidaridad, el deporte en su estado más puro. Algo que contrasta con algunos casos en los que los padres y aficionados caen en actitudes negativas ya sea entre ellos o contra el árbitro y los propios jugadores. Para poner remedio y evitar esta situación, el club ribero creó hace un año esta lista para que los adultos siempre muestren el respeto hacia el resto de las personas y permitan que los jóvenes jugadores disfruten al máximo de los partidos.

La presidenta del Cortes, Natalia Belio Zapata, así explica la finalidad de esta iniciativa ejemplar que se hizo viral y de la que se hicieron eco varios medios de comunicación de ámbito nacional. “El club tiene muy claro que el futuro está en sus bases. Se puede educar a través del fútbol y enseñar valores como la deportividad, la humildad, el compañerismo y el compromiso”, indica Belio que también forma parte de la junta directiva de la Federación Navarra de Fútbol.

Resurgir tras la postguerra

En la gestión del club, que cuenta con 150 tarjetas de socios, acompañan a Natalia Belio voluntarios como Elisamia Rodríguez, Tasio Sanz, Adrián Lucas y María Mendoza, encargados de tener a punto el engranaje del campo, inaugurado en 1927. 41 grados, 55 minutos, 17 segundos latitud norte y un grado, 25 minutos, 33,5 segundos longitud oeste son las coordenadas del campo más meridional de Navarra. Apenas distan metros de la comunidad vecina de Aragón, manteniendo una amistosa frontera desde hace 92 años. De hecho, entre las anécdotas que cobija la historia del CD Cortes, está la inscripción del primer equipo en la Federación Aragonesa de Fútbol de 1957 a 1962 o el uso del ‘trencico de Borja’ para sus trayectos.

Los primeros manuscritos y testimonios recogidos sobre la práctica del fútbol en esta localidad de La Ribera se remontan a los primeros años de la década de los 20. Por aquel entonces, la disciplina se practicaba en el terreno cedido por la desaparecida Sociedad Trilladora de los Labradores de Cortes, situada en aquella época donde hoy se encuentra la Cooperativa Agrícola, en la calle Aguadores. Poco después, el CD Cortes se trasladaría al San Francisco Javier.

Años más tarde, y como ocurrió en la mayor parte de los estadios de Navarra, la Guerra Civil marcó un paréntesis de inactividad que remontaría, a duras penas, con la postguerra. Habría que esperar hasta 1950 para conocer al Club Deportivo Cortes gracias a una cuadrilla de aficionados locales que asentaron las bases de la entidad, tal y como se conoce hoy.

“La afición del Cortes es muy noble y crítica”

El Club Deportivo Cortes, además de plantilla y campo, puede presumir de afición: los Ultra Red´s. La presidenta de la entidad ribera se muestra orgullosa de ella. “Es una hinchada muy noble. Tiene un buen comportamiento y anima a su equipo tanto cuando juega en casa como en los partidos de fuera”, aplaude Natalia Belio.

Los seguidores del Cortes gritan de viva voz un lema que han hecho popular, ‘Vuestro esfuerzo, nuestro orgullo’. Los jugadores del club lucen el eslogan en sus camisetas y reciben a los deportistas, locales y rivales, cada vez que saltan al campo desde las barreras que unen el césped con los vestuarios.

“La afición rojilla es fiel y responde. El año pasado, cuando jugamos el partido de promoción a Segunda B, llenamos un autobús con 100 personas para viajar a Villarobledo desde Cortes y fue muy emocionante”, recuerda la presidenta. Aunque también, dice, es crítica. “Nunca falta al respecto, pero es realista y analiza con perspectiva los aciertos y errores de su equipo”.