LAB se vuelca con la comunidad marroquí para ganar presencia sindical en la Ribera

H.

El sindicato hace bandera del conflicto en Huerta de Peralta para atraer adhesiones del colectivo. CC OO y UGT no avalan las graves denuncias sobre condiciones de “semiesclavitud”

CAROS LIPUZCOA

Diario de Navarra

El conflicto laboral en Huerta de Peralta, empresa con 180 empleados dedicada al cultivo de hortalizas y la venta de productos frescos envasados, se ha convertido en un terreno resbaladizo en el que se mezclan acusaciones de racismo y de prácticas de semiesclavitud. Tras casi tres semanas consecutivas de huelga indefinida, la mayoría del comité, integrada por seis delegados de LAB, mantiene los paros con el respaldo de una parte de la plantilla que el resto de sindicatos con representación, CC OO y UGT con dos y un delegado respectivamente, y la propia empresa señalan que es minoritario. La central abertzale exige la readmisión de varios trabajadores despedidos por motivos displicinarios, de los que cuatro han mostrado su deseo de regresar, el pago correspondiente a las horas extra pagadas por debajo de convenio en el último año, valoradas por LAB en más de 400.000 euros, y la negociación de un pacto de empresa.

La situación que actualmente vive Huerta de Peralta comenzó al finalizar el verano de 2017, cuando por primera vez en su historia se celebraron elecciones sindicales, a las que presentaron listas LAB, CC OO y UGT. La compañía por entonces contaba con cerca de 250 empleados con derecho a voto al coincidir con la campaña de la judía y el pepino, un pico de la plantilla en el que había una gran presencia de eventuales marroquíes. La sorpresa llegó cuando LAB obtuvo el mayor número de representantes gracias, según los testimonios recogidos entre la plantilla, al voto de los trabajadores provenientes del país norteafricano, un éxito electoral sin parangón en una zona de Navarra en la que la presencia del sindicato abertzale había sido hasta la fecha anecdótica.

Este resultado obedeció al esfuerzo realizado por LAB en los últimos años para corregir uno de sus puntos débiles, la escasa representatividad en la Ribera, tras desarrollar una estrategia centrada en presentar listas y mostrar mucha mayor actividad en las distintas empresas del sur y el suroeste de la Comunidad foral, según los testimonios recogidos por la zona. De hecho Juantxo Goien, uno de los responsables de LAB en Navarra, reconocía abiertamente en noviembre que su organización había hecho un “especial esfuerzo” por ganar presencia sindical en la Ribera. Ante las dificultades para recabar apoyos entre el electorado autóctono, el sindicato abertzale parece haber centrado su atención en la comunidad marroquí, que cuenta con una numerosa presencia en buena parte de las localidades del sur de Navarra.

Ante las dificultades para recabar apoyos entre el electorado autóctono, el sindicato abertzale parece haber centrado su atención en la

comunidad marroquí

Según los últimos datos provenientes de la revisión padronal de 2017, residen en esta zona de la Comunidad foral 19.923 personas nacidas en el extranjero, el 17% de sus 118.917 habitantes, de los que el 32% son marroquíes. Se trata del colectivo de migrantes más numeroso que en algunos municipios riberos cuenta con gran presencia, como sucede en Castejón, con 601 habitantes nacidos en el reino alauí, Cintruénigo (561), Funes (401), Corella (399), Milagro (303), San Adrián (348) o Villafranca (310). Por algunas de estas localidades han circulado las dos caravanas de protesta organizadas por LAB con motivo de la huelga en Huerta de Peralta y en las que decenas de vehículos desfilaron con banderas del sindicato mientras tocaban el claxon.

DURAS CONDICIONES

Según describen los sindicalistas en contacto con los trabajadores, las labores en el campo exigen un gran esfuerzo físico y están sometidas a las inclemencias del tiempo. Los peones agrícolas tienen como fieles compañeros a la lluvia, el viento y a las variaciones de temperatura estacionales, con días de mucho frío y otros de calor sofocante. También están expuestos a los plagicidas y los pesticidas que se emplean en el campo. Estas duras condiciones ahuyentan a la mano de obra local y han propiciado la llegada de un elevado número de trabajadores desde Marruecos atraídos por las relativamente altas retribuciones.

El salario más bajo del convenio agropecuario en Navarra, correspondiente al peón, ronda los 15.000 euros anuales en quince pagas, lo que arroja unos ingresos mensuales de casi mil euros. A ello se suma que el pago de las horas extra supera los 14 euros, una cantidad que, por acuerdo entre empresario y comité, puede ser menor si se compensa con la acumulación de más vacaciones. Este es el caso de Huerta de Peralta, que abona la hora extra a poco más de diez euros tras una negociación que aceptó la plantilla en asamblea y firmaron LAB, CC OO y UGT. Las características de la producción agrícola requieren bastante flexibilidad en cuanto a la duración de la jornada, en especial en los momentos clave de la maduración de los diferentes cultivos. Así, un peón puede llegar a cobrar una buena nómina a base de “meter muchas horas”, algo que es bastante común entre los migrantes.

La huelga en Huerta de Peralta se ha convertido en una situación incómoda para CC OO y UGT, ya que no secundan las movilizaciones convocadas por LAB, pero tampoco quieren mostrar una oposición

La huelga en Huerta de Peralta se ha convertido en una situación incómoda para CC OO y UGT, ya que no secundan las movilizaciones convocadas por LAB, pero tampoco quieren mostrar una oposición rotunda a las reclamaciones de mejoras laborales. Sí creen que el sindicato abertzale ha sobredimensionado claramente el problema para utilizarlo como altavoz y atraer la atención de la comunidad marroquí. Desde LAB reconocen que puede haber diferencias “semánticas” a la hora de describir las condiciones laborales que había en Huerta de Peralta, tras haber empleado términos como “semiesclavitud”, y también admiten que en la empresa tampoco se daban situaciones tan graves que pudieran tener consideración penal, pero reiteran sus acusaciones respecto a las largas jornadas de trece horas o más o el pago de horas extra “muy por debajo” de lo estipulado en el convenio agropecuario que consideran una “explotación laboral”.

CC OO y UGT también reprochan a LAB el querer de monopolizar los avances logrados en Huerta de Peralta, ya que entienden que es mérito del conjunto de la representación sindical. Máxime cuando dichos avances se ciñen al cumplimiento estricto de lo acordado en el convenio agropecuario, firmado por CC OO y UGT y rechazado por LAB, y cuando el propio sindicato abertzale admite que solo en empresas como Huerta de Peralta, con tamaño suficiente para tener comité, es posible hacer un seguimiento efectivo.

IRREGULARIDADES EN EL SECTOR

El sector agropecuario en la Ribera ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años que ha permitido poner en marcha algunas iniciativas empresariales para comercializar productos más elaborados y, por tanto, más rentables a partir de los cultivos hortícolas. No obstante, apenas existen grandes empresas, sino que la mayoría de las explotaciones son familiares de pequeño tamaño. Dentro de las compañías que han adquirido envergadura, como es el caso de Huerta de Peralta, los sindicatos que llevan muchos años asesorando a los trabajadores del campo en la zona, como es el caso de CC OO y UGT, confirman que tradicionalmente existía cierta laxitud en el cumplimiento del convenio agropecuario, aunque recalcan que jamás se han constatado situaciones ni remotamente cercanas a las denuncias de semiesclavitud de LAB.

Las irregularidades más graves vinculadas al sector agropecuario se registran fundamentalmente entre los temporeros que vienen exprofeso de fuera de Navarra

Las irregularidades más graves vinculadas al sector agropecuario en la Ribera se registran fundamentalmente entre los temporeros que vienen exprofeso de fuera de Navarra y trabajan únicamente durante cortos periodos de recolección para después marcharse, aunque tampoco ha sido frecuente que en estos colectivos se den situaciones de explotación. Desde UAGN recalcan que los agricultores son los primeros interesados en tener regularizados a sus trabajadores y aportan como prueba los más de 7.000 contratos registrados por la organización durante el año pasado. Su presidente, Félix Bariáin, rechaza de plano las acusaciones de que la explotación laboral esté generalizada en los campos de la Ribera, en contra de lo que dice LAB, e interpela al sindicato abertzale para que cualquier mejora que quieran introducir en el sector la plantee en la negociación que próximamente comenzará para renovar el convenio.

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