La autopista, la Ribera y la cohesión

H.

MIGUEL ÁNGEL RIEZU

Diario de Navarra

En este complicado comienzo de año, la “gratuidad” de la autopista Pamplona-Tafalla-Tudela se ha convertido en un tema estrella. El asunto viene de lejos. UPN pactó con el PP de Mariano Rajoy (y sólo han pasado unos meses) incluir una partida en los Presupuestos para hacer posible esta vieja reivindicación de la sociedad ribera. Lo que está claro es que la movilidad laboral en el eje Pamplona-Tafalla-Tudela es febril en ambas direcciones y la autopista supone un coste añadido que no tienen los que usan las autovías que conectan la capital navarra con Estella, Alsasua o Sangüesa. Rajoy cayó con su Gobierno a comienzos de verano y sus Presupuestos le ha tocado aplicarlos a Pedro Sánchez y el PSOE. Y con el final de año llegaban, por fin, los 12 millones pactados por los regionalistas. Ahora queda aplicar el dinero, algo que corresponde al Gobierno foral, y ahí ha surgido la sorpresa de que se queda en una “casi” gratuidad, porque el IVA se seguirá pagando.

En cualquier caso, conviene recordar la razón de fondo que late tras esta idea de subvencionar los peajes. Es un esfuerzo de cohesión interna. Porque aunque Navarra es una comunidad pequeña, de apenas 10.000 km2, las distancias internas en cuanto a renta o desarrollo son importantes. Y reducirlas es un objetivo que debiera ser común. Pamplona y su Comarca son el epicentro económico y de actividad y absorben, como si de un remolino se tratara, empleos y riqueza. Es un fenómeno que se da alrededor de todas las capitales de las regiones o los países. Y, aquí, a nuestra pequeña escala, también.

Lo que el Gobierno foral llama ahora Comarca Arga (que incluye Pamplona, su Comarca y los valles situados al norte) engloba el 64% del empleo total de Navarra cuando suma sólo el 56% de la población de la comunidad. Por contra, La Ribera supone el 13,6% de la población navarra y representa, en cambio, sólo el 10,7% del empleo (Datos del Despliegue Territorial de la Estrategia S3, Sodena). Si hubiera un equilibrio ideal entre ambas cifras ( algo que hay que reconocer que no se produce casi nunca), la Ribera tendría que contar hoy con la friolera de 7.800 puestos de trabajo más.

Mientras, la parte central de Navarra no para de crecer. En el período 2008-2017 Pamplona y Comarca ya han recuperado todos los puestos de trabajo perdidos por la crisis. La Ribera todavía tiene un 6,7% menos de empleos que los existentes antes de la gran recesión. Esos datos, unidos a los de la calidad del empleo en cada zona, se traducen en las diferencias de rentas por hogar. De nuevo, Pamplona y Comarca y la Ribera están en los dos extremos. La primera es la zona con la renta media más elevada de Navarra, un 6,4% mayor que la del conjunto de la comunidad. 34.500 euros por hogar y año. La Ribera, en cambio, tiene una renta media por hogar un 14,5% menor a la media. Son 27.700 euros.

Claro que, para ser justos, en este proceso de medir la recuperación del empleo desde el inicio de la crisis, todavía salen peor paradas otras zonas como la Barranca (donde la pérdida de empleo suma un 24% según los datos del Ejecutivo), la comarca del Bidasoa (con un 10% menos) y el Pirineo (otro 10%). No así en el nivel de renta de que disfrutan estas zonas del norte, que es similar a la media de Navarra.

Por supuesto, la tarifa de una autopista no pone remedio a esta situación estructural. Pero es un gesto que acerca.

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