Esculturas con residuos del mar

H.

Tres deportistas decidieron hace catorce años convertir la basura en arte. El resultado es ‘Skeleton Sea’, la muestra que la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha traído al Batán de Villava, Molino de San Andrés y depósitos de Mendillorri

CRISTINA ALTUNA / DIARIO DE NAVARRA

Cada una de las trece esculturas de la exposición 'Skeleton Sea' son una simbiosis de arte y denuncia social. Arte porque detrás de cada una de las instalaciones se esconden las mentes creativas de João Parrinha, Xandi Kreuzeder y Luis de Dios Mellado. Denuncia porque los tres artistas son personas comprometidas con el medio ambiente que un día decidieron crear figuras de gran tamaño para mostrar una incómoda realidad: la amenaza que supone para los océanos la acción humana de tirar residuos al mar. El resultado son distintas esculturas marinas realizadas con restos y desechos, basura de las playas y otros materiales en estado de degradación que los tres autores recogen del mar y de las playas que visitan en sus distintos viajes por el mundo.

Una selección de piezas del proyecto 'Skeleton Sea. Mantén los océanos limpios’ se pueden ver en Pamplona gracias a la muestra organizada por la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Los depósitos de agua de Mendillorri, el Batán de Villava y el Molino de San Andrés son los escenarios donde se han instalado las distintas esculturas de una exposición que no deja indiferente. Obras pequeñas, esculturas de mediano tamaño y grandes instalaciones de más de tres metros de diámetro se convierten en una herramienta visual para que el público valore, no sólo la reinterpretación artística que se puede hacer del material de desecho, sino también la necesidad de concienciar a los ciudadanos para mantener los espacios naturales libres de basura y llenos de biodiversidad.

Dentro del mar

Las esculturas de la exposición forman parte de un proyecto iniciado en 2005 por João Parrinha, Xandi Kreuzeder y Luis de Dios Mellado que, además de artistas, son surfistas. Los tres llevan muchos años realizando viajes para coger olas en el mar y fue en Portugal donde, tras encontrarse con un gran plástico flotando en el mar, decidieron unir arte y conciencia social. Así surgió 'Skeleton Sea' que cada año suma nuevas obras porque los residuos no dejan de aparecer en el mar.

Un recorrido por la exposición permitirá al público encontrarse con piezas más estéticas, como un delfín de colores realizado con chancletas, frente a otras más impactantes y amenazantes tanto por el tamaño y el color como por el diseño. Es el caso, entre otras esculturas, de un cangrejo realizado con hierros oxidados (Batán), un tiburón negro colgado del techo elaborado con neumáticos y caucho (Molino de San Andrés), una enorme calavera de totodo tipo de residuos, incluidos paraguas (Mendillorri), así como un cachalote que vomita por su boca todo tipo de basura (Batán). “Son esculturas con fuerza, que alertan del peligro y la amenaza que tenemos. Igual las miras y dices: ¡qué bonitas!. Pero si la vuelves a mirar y descubres de que están hechas, pues ya no da tanta gracia”, explica Igor Rico, representante de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, quien añade que es la tercera vez que Skeleto Sea llega a Pamplona tras las exposiciones organizadas por la entidad en 2013 y 2016.

Sobre los materiales de desecho o restos de basura que han cobrado vida en estas esculturas, la lista es amplia y diversa. Desde botas, zapatos, chancletas y neoprenos, pasando por metales y hierros oxidados, tapacubos de ruedas, plástico en distintas formas (botellas, bolsas, envoltorios, etc), engranajes de barces, redes de pescadores y trozos de madera, hasta boyas de pescadores y de plataformas petrolíferas.

Igor Rico añade que proyectos como el de estos artistas y deportistas son necesarios para apelar a la responsabilidad social. Una razón por la que la exposición se ha dado a conocer no sólo en distintas ciudades españolas, sino en países como Portugal, Estados Unidos, Brasil, Alemania y otros países de Sudamérica. “Su mensaje cada vez tiene más calado porque, verdaderamente, la exposición impacta. Han hecho de 'Skeleton Sea' un modo de vida, pero también han conseguido mostrar una realidad y alertar del peligro. Se trata de dar visibilidad al problema de los residuos a través del arte”.

Unidos por la creatividad y el medio ambiente

Skeleton Sea nació en 2005 gracias a la iniciativa de tres surfistas que han viajado por medio mundo para disfrutar de la práctica de este deporte. Se trata del portugués João Parrinha, el español Luis de Dios y la alemana Xandi Kreuzeder. Además del deporte y el respeto al medio ambiente, la creatividad artística suma otro nexo de unión entre ellos. Tanto Parrinha como Luis de Dios son artistas centrados en la escultura, mientras que Kreuzeder es una fotógrafa de naturaleza. Los tres impulsaron esta asociación sin ánimo de lucro para mostrar un proyecto en el que querían mostrar cómo de algo inerte y sin uso, se pueden crear piezas artísticas con las que además se mantienen limpios los océanos. Cada una de sus obras, en las que pueden llegar a trabajar hasta tres meses, tiene una historia detrás que los artistas explican en pequeños textos. Como la de un atún elaborado con latas de atún con el que se avisa del peligro de extinción de la especie.

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