“Es peligroso mirar solo hacia delante sin fijarse en lo que hacen los jóvenes”

H.

El actor al que todos conocimos como Carlos Alcántara cambia de registro. Este domingo llega al Gayarre para protagonizar junto a Juan Echanove una obra sobre el pintor Mark Rothko

JESÚS RUBIO / DIARIO DE NAVARRA

A Ricardo Parrondo Gómez, más conocido sólo como Ricardo Gómez (Madrid, 1994) casi toda España le ha visto crecer. Su figura estará siempre ligada al personaje de Carlitos Alcántara en ‘Cuéntame como pasó’. Pero hace un tiempo el actor decidió pasar página y embarcarse en otros proyectos, como ‘Rojo’, la obra teatral que este domingo llega al Teatro Gayarre y en la que interpreta al ayudante de uno de los genios del expresionismo abstracto, el pintor Mark Rotkho.

¿Antes de este proyecto, conocía a Mark Rotkho?

Estudié arte un año en el instituto y creo que soy un aficionado muy amateur del arte pictórico. Conozco algo, sí, he visitado el Reina Sofía y el Prado, pero no soy un grandísimo enterado. Por supuesto, sabía quién era Mark Rothko y alguna obra suya tenía en la cabeza, pero no conocía su figura con una dimensión notable.

¿Qué le parece ahora que le conoce mejor?

Es un tipo cuanto poco interesante. Pertenece a una corriente que acabó con la corriente anterior, la del cubismo y el surrealismo... Lo que cuenta la función es exactamente el conflicto que tuvieron para dejar paso a los siguientes, los Warhol, Lichtenstein y el pop-art. Lo que más me fascina de Rothko como artista es lo que quería transmitir. Te pones frente a un rothko y hay muchas lecturas posibles. La más simplista es ver un cuadrado de un color en el fondo de otro. Pero tiene una cosa que él mismo pretendía, y es que se mueve, hay algo dentro, como si el cuadro no estuviese pintado por alguien desde fuera, sino que la pintura emerge desde el mismo lienzo. Hay algo en la luminosidad de sus pinturas, hay una narrativa, que cuando aparece es bastante escaolfriante.

Siempre es difícil un cambio generacional, incluso en el arte.

Uno lo puede llevar mejor o peor, pero siempre habrá quien apriete por detrás. Ahora yo tengo 25 años, pero ya hay actores de 18 que vienen con cosas nuevas. Puede uno rebelarse como hacía Rotkho, y sufrirlo, y que parezca un atentado contra el arte que la gente traiga algo diferente. O puede asumir la posición que uno ocupa e intentar nutrirse no solo de las grandes figuras que uno estudia cuando es más joven y que uno aspira a llegar a ser, sino también de los que vienen por atrás. No por que sea nuevo y sea gente más joven, va a ser peor.

Pero tampoco mejor.

No es mejor, es otra cosa. En la obra hay dos monólogos, uno de Rotkho y otro de su ayudante, que siendo opuestos, estás de acuerdo con los dos. El personaje de Rotho se queja de que hoy todo es bonito, bueno, que nos ponemos la camiseta de payaso, nos resbalamos con la cáscara de plátano y la sopa Campbell, y los cómics... se pregunta dónde está el arte. Es un poco la cultura de la televisión frente a la cultura que la generación de Rothko había mamado... En el monólogo del ayudante se pregunta si todo tiene que ser tan importante todo el tiempo, si todo tiene que ser un arte que duela...

¿Rothko viene a quejarse un poco de ese mensaje tan en boga hoy de la felicidad, del si quieres puedes?

Ese es un mensaje un tanto oportunista. Si quieres puedes, ya, pero si trabajas, y si tienes el talento y lo desarrollas, y si pones un esfuerzo... Vivimos en la epoca del marketing, casi es más importante cómo vendes algo que lo que intentas vender. A mí me sigue interesando más un caramelo que esté rico que preparar un envoltorio precioso.

“Echanove es un pilar del teatro de este país, un estandarte. Trabajar con él es como un salto al vacío, porque estoy ante uno de los mayores talentos interpretativos y teatrales de este país”

Por cierto, ¿de verdad siente presión por los actores que hoy tienen 18 años?

No lo llamaría presión, pero al trabajar este tipo de conflicto para la obra, tomas conciencia. Como quien dice, hace un rato era yo el que tenía 18 años. Ahora tengo 25, no soy de la vieja escuela, claro, pero también hay que mirar a la gente que viene ahora. Lo más peligroso en una carrera artística es mirar solo hacia adelante, tirar millas, querer ser como tus referentes, decirte que sabes por qué quieres ser actor, que has visto a Brando, Newman, Redford.. Ya, pero... ¿has visto la película que acaban de hacer unos chavales de 18 años con dos duros y un iPhone? Hay que mirarlo y darle un valor.

¿Cómo vive Ricardo Gómez ahora que ya dejó la serie ‘Cuéntame como pasó’?

Con mucho tiempo libre. Este proyecto de ‘Rojo’ me ha venido estupendamente. Ha sido mucho trabajo, pero diferente. Desde enero trabajo todos los fines de semana. Supone un esfuerzo, pero ahora me despierto un martes y me sorprendo porque no tengo nada que hacer... puedo ir a un museo o a no sé dónde... Lo llevo estupendamente, aprovecho el tiempo para descansar, para trabajar... Además a ‘Cuéntame cómo pasó’ les va muy bien, tengo allí gente muy querida.

Usted que comenzó tan niño, ¿se ha planteado alguna vez no ser actor?

No me sale. Alguna vez te preguntas “¿Y si esto no fuese...? pero es lo que me gusta. Preguntas existencialistas y de vida nos hacemos todos, pero siempre digo que yo no elegí mi profesión, que la profesión me eligió a mí, con seis años. Y la verdad, es lo que me hace feliz.

¿Cómo ha vivido ser el niño y el joven más conocido de España?

El personaje que he interpretado tantos años ha generado bastante cariño. Así que cuando me reconocen, lo que encuentro es cariño. Lo negativo es la confianza a veces extra que eso genera. Pero lo llevo bien.

En ‘Rojo’ le dirige un compañero en la serie, Juan Echanove. ¿Cómo es trabajar con él?

Echanove es un pilar del teatro de este país, un estandarte. Trabajar con él es como un salto al vacío, porque estoy ante uno de los mayores talentos interpretativos y teatrales de este país. Como director alguien con tanto conocimiento escénico no tiene que hacer mucho esfuerzo para que todo lo que le salga a la hora de montar una función sea correcto como mínimo. En este caso es estupendo.

Ha participado ya en varias obras de teatro. ¿Ha hecho Ricardo Gómez una apuesta por el teatro?

Hay una decisión deliberada. Si llevas 17 años trabajando en un plano corto, en un mismo personaje, y si uno se propone mejorar como actor, ampliar conocimiento, formarse, transmitir, dominar la expresividad corporal, que es de lo que vivimos los actores... hay que buscar un lugar donde purgar una serie de métodos de la televisión, esos que te hace trabajar con un el cuerpo rígido, con el plano en la cara y todo más pequeño... Evolucionar pasaba por dominar un espacio mayor y también por poder caer en el error que te permite el teatro durante los dos meses en que preparas un espectáculo. He encontrado en el teatro la posibilidad de equivocarme y que no suceda nada.

‘Rojo’

Función: Teatro Gayarre, este domingo a las 19 horas. 23, 19 y 8 euros. Entradas casi agotadas.

Autor: John Logan.

Dirección: Juan Echanove.

Traducción: José Luis Collado.

Intérpretes: Juan Echanove y Ricardo Gómez.

Producción del Teatro Español, La Llava Maestra y Traspasos Kultur.