El último San Fermín con plástico

H.

En 2020 el plástico de un solo uso estará prohibido. Nadie se atreve a aventurar qué pasará en las próximas fiestas

DIANA DE MIGUEL / DIARIO DE NAVARRA

El último San Fermín con plásticos de un solo uso, desde vasos a cubiertos pasando por pajitas o platos, apura las últimas horas de fiesta. La celebración más internacional está volviendo a dejar un reguero de imágenes con montañas de residuos y el plástico como protagonista por su tremendo impacto visual en las calles (pesa menos pero ocupa un mayor volumen). La lógica dice que 2019 debería ser un año de transición -a partir del 1 de enero de 2020, salvo que haya una moratoria, el uso de plásticos de un solo uso estará prohibido-. Sin embargo, si tomamos el pulso a las calles, a los responsables municipales y al propio sector hostelero la conclusión más clara es que los avances que se han conseguido son aún modestos. La medida más destacable es la del vaso reutilizable, una iniciativa que se intentó por primera vez en 2008 y a la que se han sumado este año 78 establecimientos. Hay unos 600.000 vasos verdes en la ciudad. De ellos, 450.000 han sido repartidos por el Ayuntamiento y el resto los tenían los bares y colectivos que lo han ido usando a lo largo del año. En los primeros cuatro día de fiesta, la Fundación Varazdin ha lavado 105.000 vasos.

También han ayudado a fomentar un consumo más sostenible y sin plásticos las diferentes campañas de concienciación. Y lo cierto es que este año se está viendo algo menos de residuo plástico en las calles. Se debe en buena medida al éxito de colaboración con la hostelería que en lugar de dejar la basura a las puertas de sus locales la está trasladando hasta los puntos de recogida, explican desde el Ayuntamiento.

Como argumenta Óscar Esquíroz, director de Conservación Urbana en el consistorio pamplonés, el impacto directo del plástico se puede medir de dos maneras: en peso y en problemas de limpieza. El primero es difícil de medir y, también, un peligro menor. Recuerda Esquíroz que es la variación de peso del vidrio la que da la global de residuos. Hasta el jueves la recogida de vidrio se había incrementado con respecto a los pasados Sanfermines un 22,62%, según datos de Mancomunidad, mientras que el conjunto de la recogida (vidrio, barrido del Ayuntamiento y Mancomunidad) había experimentado un ligero alza del 4%. Pero los perjuicios del plástico, además de medioambientales, son notables a nivel de limpieza. “Deja una suciedad muy difusa. El vaso de un solo uso se astilla fácilmente y ese astillado ciega los sumideros convirtiéndose en un enemigo número uno para el Ayuntamiento”, apunta Esquíroz.

En su opinión, el camino pasa por continuar con la colaboración, “lo más cercana posible”, con la hostelería que es quien suministra los vasos y quien en caso de sustituirlos por vasos reciclables soporta una parte importante de la carga. “Se están viendo vasos reciclables tirados en las calles. ¿Por qué no se devuelven? Es un problema de trabajo conjunto y no hay otro camino. No podemos cargar con todo el trabajo a la hostelería”.

El trabajo que queda por hacer es enorme. Para Esquíroz, que la fiesta esté ganando peso durante el día deja espacio para un cierto regreso del vaso de cristal, “el más reutilizable de todos”. Pero, sobre todo, resolver el problema del plástico exige conciencia social. “Son los propios ciudadanos los que deben hacer un uso reutilizable del vaso de plástico para evitar el problema logístico que se produce en la hostelería”, defiende Esquíroz.

Cinco días y 488 toneladas de residuos

Si se analiza lo que representa el plástico en el conjunto de los residuos recogidos por la Mancomunidad más de uno seguro que se sorprende. Hasta el jueves se habían recogido 488 toneladas de basura de todo tipo, pero de envases -donde el plástico es protagonista- apenas 30 toneladas. Carmen Lainez, responsable del área de residuos de este órgano, admite que aún no sabe qué va a pasar con el plástico los próximos Sanfermines aunque deja claro que si algo se genera en estas fiestas es vidrio. Y de ahí los esfuerzos que en los últimos años se han venido realizando desde este organismo para mejorar los porcentajes de recuperación de residuos. Este año, aventura, recuperaremos más del 65% de los residuos recogidos y de ese porcentaje en torno al 90% es vidrio. “Cada año arrascamos un puntico más y nos da mucha alegría. Lo más importante sigue siendo el vidrio. Recuperamos diez veces más que de papel”, explica.

Son en torno a 75 los empleados de Mancomunidad que se dedican a diario y en tres turnos (mañana, tarde y noche) a dar la vuelta a los entornos festivos con el Casco Viejo como punto neurálgico de la fiesta. En esta zona de la ciudad funciona el resto del año la recogida automatizada de residuos (recogida neumática) que evita que los camiones de basura tengan que entrar al barrio -salvo algunos equipos de recogida de vidrio-. Sin embargo, durante San Fermín la generación de residuos en esta zona se multiplica por quince y la instalación es incapaz de absorber toda la basura lo que obliga a desmontar el sistema y a instalar contenedores.

En San Fermín, 23 equipos de Mancomunidad, destinados a todo tipo de recogida de residuos, peinan el Casco Viejo durante 23 horas de forma ininterrumpida. La franja horaria comprendida entre las 10 y las 11 de la noche es la única en la que quienes paseen estos días por el Casco Antiguo no verán a ningún equipo de recogida de basura de la Mancomunidad. Es, simplemente, porque a las diez termina el turno de tarde y a las once empieza el de noche. Aunque el vidrio de los bares y los contenedores específicos se lleva décadas recogiendo, es desde hace cuatro años cuando la recogida de basura que en estas fechas se realiza en el Casco Antiguo para los vecinos se hace de forma separada mediante la instalación de contenedores de papel-cartón, envases, materia orgánica y vidrio. El servicio de recogida de vidrio en los bares que sí se realiza durante todo el año ahora se refuerza para realizar hasta dos servicios diarios.

181 toneladas

Son los residuos que se recogieron en la zona del Casco Viejo el pasado 7 de julio. Se trata del segundo dato de recogida en ese día más elevado desde el año 2000, muy cerca del récord histórico de 190 toneladas contabilizado en un 7 de julio precrisis y, a la espera de que se conozcan los datos definitivos, un claro indicador de que la cifra de visitantes se recupera con respecto a ejercicios pasados.