Del bosque y los árboles

H.

FRAN PÉREZ

Diario de Navarra

No, no, no, tranquilos, no voy a mentar a don Vicente, uno de los seleccionadores que hizo grande a La Roja, aunque no es por falta de ganas. Me refiero al otro bosque, oigan, a ese de pinos, arces, robles, secuoyas, abetos y todo bicho de tronco marrón y follaje, -qué bonita palabra-, verde y que nos estamos encargando de fumigar a golpe de deforestaciones, hormigón, plantaciones de cultivos de moda y mierdas varias que están haciendo del calentamiento global un mal que no nos vamos a dar cuenta de su importancia hasta que reventemos. Me refiero a ese bosque. Donde hay leña, como la que se trajo Osasuna de las Islas Afortunadas. Cuatro troncos como cuatro soles...

Goleada para cerrar una primera vuelta que, si llega a ser victoria, estaríamos hablando de sobresaliente. Pero el 4-1 de los pío-pío duele, máxime cuando estábamos lanzados y en racha, imparable,s que decía el ínclito de Cieza en el anuncio de automóviles cuando era capaz de hacer algo útil en la vida. Porque lo que es entrenar... Juegue, juegue. Y eso hicieron los amarillos, que nos pasaron por encima como si de una apisonadora se tratara. Claro, es que estaban imbatidos en su campo...

1,2,3, al escondite inglés. En esta liga el más tonto, relojero. Y ya sabemos lo que hay. De ahí que no nos debe escocer, por lo menos mucho, la derrota en el Gran Canaria. No por esperada, ojito, que todos confiábamos en rascar algo. Pero los árboles no pueden impedirnos ver el bosque, lo individual no debe empañar lo común, lo colectivo, lo grande y trabajoso. La primera vuelta de Osasuna ha sido de notable alto. Y ahí en lo alto están...

Una pena, ya que Jagoba apostó por un valiente planteamiento con Nacho Vidal de carrilero de largo recorrido, quilates en el centro con Mérida e Íñigo y las bandas de lujo, Torres y Rubén. Arriba, el obrero del gol, que parece estar algo desempleado, Juan Villar. Y con el regreso de Clerc al once. Todo listo, todo fijo hasta ahí. A empezar el baile, que hay ganas de jota y de música.

Pero no fue jota. Fue efe. De Fidel. Porque cuando el travesaño de la meta de Raúl Fernández no había dejado de temblar de la falta que largó Rubén García para hacer el 0-1 todavía seguía temblando, una contra de Fidel, sorteando a Milly, Vanilly y hasta a los originales terminó con un zurriagazo de su izquierda que se convirtió en el 1-0 y en el inicio de la pesadilla para el meta osasunista. Demasiadas facilidades al rival, así hasta yo disparo. Otra cosa es que marque...

Y cuando los rojos habían cogido el pulso otra vez al partido, una mala salida con error en el centro terminó en una falta en contra que el propio Fidel convirtió en obra de arte. Mentando de nuevo al de Cieza, IM-PARABLE, que decía en dos palabras. Parece que el chaval de Las Palmas le pilló gusto a esa escuadra, para inri del pobre Rubén.

Y como no había mucha sangre, acto seguido y para frustración de los que mandan las alertas futboleras llegaba el tercero, de Rafa Mir, en el enésimo cuero filtrado por Ruiz de Galarreta a la espalda de la zaga rojilla, que estaba de caraja en las islas, y el delantero finiquitaba las aspiraciones de terminar la primera vuelta cerca de los 40 puntos. 3-0 y a la caseta, al descanso, muyayo, que dicen en Canarias.

La segunda parte comenzó con la esperada reacción rojilla, pero con el escaso premio del gol de Mérida. Se rondaba, se intentaba y se buscaba acortar y en una buena jugada, taconazo de Rubén García, cabalgada hasta la cal de fondo de Clerc, pase de la muerte a Torres y dejadita a Mérida, el 8 de rojo cruzaba el 3-1 al fondo de la red y abría un rayo de esperanza en el bastante nublado cielo de la parroquia rojilla. Un espejismo, como las dunas canarias, que no pudo dar más premio por la falta de precisión.

El encuentro de desangró en la recta final con un cuarto gol que daba demasiado castigo a la propuesta de Osasuna, demasiado dolor para una afición que lamentaba la derrota pero, a fuerza de ser sinceros, aplaudía la primera vuelta. Como a los mejores escribamos, un borrón no debería empañar la novela que han hecho los de Jagoba.

Qué mejor manera que comenzar ahora la segunda vuelta en Pamplona, contra el Mallorca y con un victoria. Siguiendo el símil de los árboles y los bosques, vamos a hacer leña de los matojos que se dejen caer por El Sadar y vamos a unir fuerzas para que el equipo haga un segunda vuelta de ensueño. Porque si la primera ha sido de notable , mejorarla sólo significa subir a primera. Y allí sí que el bosque es verde, verde y verde que te quiero verde.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

TE RECOMENDAMOS