Cómo entender la declaración en cinco pasos (IV y V)

H.

Tras analizar cuáles son las deducciones a tener en cuenta en la elaboración de la declaración de la renta (IV) hay que calcular la cantidad final y ajustar cuentas (V)

M.A.R. / DIARIO DE NAVARRA

En cualquier caso, la cuota íntegra del impuesto no es lo que hay que pagar realmente. Existen diversas deducciones que hacen que la cuota final a pagar sea menor. Hay bastantes. Algunas tienen que ver con la situación familiar del contribuyente.

1. Mínimo personal. Sirve para cuantificar la parte de la renta que se emplea en gastos puramente básicos y que por ello no se somete al pago de impuestos. En Navarra son 972 por persona, que se incrementa para los mayores, discapacitados, familias monoparentales, etc.. Los navarros se ahorran en conjunto 576 millones.

2. Los hijos, que se entiende que generan gastos básicos que no se gravan tampoco. Se deducen por ello 96.900 declaraciones, con un ahorro de impuestos de 81 millones. El primer hijo desgrava 433 euros y va subiendo según su número. Hay otras deducciones por personas con discapacidad o dependientes, etc..

3. La vivienda. Daba derecho a deducirse la inversión en la vivienda propia (que aunque ha desaparecido este año sigue beneficiando a todos los que la compraron hace años) o el alquiler de vivienda. A pesar de ello casi 70.000 navarro todavía se deducen por la vivienda más de 68 millones de euros. También los que alquilan pueden deducirse parte de la renta.

4. Cuotas a partidos y sindicatos. Se permite deducir el 15% de lo aportado, hasta 600 euros. Lo usan 42.000 navarros.

5. Donativos. Se permite deducir el 25% de lo aportado a ONG, la Iglesia, cooperativas de enseñanza. También a proyectos de mecenazgo cultural y social (con requisitos), el 80% de los primeros 150 euros y el 35% de los restantes). Un total de 93.600 navarros se deducen por donativos.

6. Deducción por trabajo. Se la aplican todos los asalariados, y viene originada para compensar que no se pueden desgravar otros gastos (como hacen los autónomos) La deducción varía en función de la renta (más beneficiosa para las rentas más bajas). Se la aplican 309.000 navarros que se ahorran 289 millones.

7. Vehículos eléctricos y recarga. Entre las nuevas deducciones, un 30% por compra de coches eléctricos (con requisitos) y un 15% para las inversiones en sistema de recarga eléctrica.

Todas estas deducciones están sujetas a las decisiones políticas. En esta Legislatura, por ejemplo, el cuatripartito cambió el sistema de deducción por hijos lo que hizo que salieran perdiendo fiscalmente buena parte de las familias a partir de rentas medias. El Gobierno consideró que era más justo el nuevo sistema. De hecho, el 51% de los hogares (168.000) pasó a pagar más tras la subida del IRPF.

El coste de las deducciones. La cuota íntegra del impuesto (2.250 millones sumados los ingresos de todos los navarros) se queda, tras aplicar todas las deducciones, en una cuota real a pagar de 1.356 millones de euros (datos de la última campaña). Es decir, los navarros se ahorran casi 900 millones con las deducciones fiscales.

V. Calcular la cantidad final y ajustar cuentas

Cuando a la cuota que sale a pagar inicialmente (“cuota íntegra”) se le aplica el conjunto de deducciones a que tenga derecho el contribuyente, se reduce la cuota y se fija la cantidad real que tiene que pagar el ciudadano. Es la “cuota líquida”. Después lo único que resta es hacer la liquidación con Hacienda. Se calcula cuanto hemos de pagar y cuanto ya hemos pagado a lo largo del año (retenciones de la nómina, pagos fraccionados, etc..)

Es decir, contrastar si los pagos realizados a Hacienda a lo largo el año (las retenciones mensuales en la nómina, por ejemplo) son menores a lo que finalmente hay que abonar (en cuyo caso sale una declaración a pagar por la diferencia). O si estas cantidades abonadas en el año son superiores a lo que realmente hay que pagar, en cuyo caso sale una declaración a devolver.

El año pasado, a 214.000 declaraciones de las realizadas en Navarra le daba a devolver (una media de 840 euros a cada una) y a otras 126.000 les daba a pagar (en este caso, una media de 1.435 euros).

La aportación del 0,7%. En la parte final del impuesto se incluye la opción para destinar el 0,7% de la cuota a la Iglesia Católica o a fines sociales (o a ambos). O a ninguno.