Cartas de los lectores

H.

En tiempo de cambios

Desde el 28 de abril pasado, con los sorprendentes resultados donde el PSOE de Sánchez pasó de 85 escaños a 123, el presidente parece ser que va a dejar pasar, con buen criterio, las elecciones autonómicas del 26 de mayo para formar Gobierno. Posiblemente VOX influyó en perjuicio del PP. Sin cuestionar al nuevo presidente, complicada tarea tiene por delante. Solucionar la deuda millonaria del Estado, las pensiones, los problemas catalanes y vascos que acechan, entre muchos otros, y donde deberá buscar apoyos sólidos.

Navarra es reflexión aparte. Con toda firmeza debo criticar una vez más al Ejecutivo presidido por Uxue Barkos en un escenario político muy complejo. “Navarra no se toca”, afirmó la presidenta que también dijo que gobernaría para todos los navarros. Pero no ha sido cierto. Con el apoyo de tres partidos (Podemos, I-E, EH Bildu) forman un cuatripartito heterogéneo y, como monedas de cambio, estuvieron la presidencia del Parlamento para Podemos, la Consejería de Sociales para I-E y el Ayuntamiento de Pamplona para Bildu. Los socios, para Barkos y el PNV, suficiente con hablar vascuence. Una vez en el Gobierno, Barkos declaró que “necesitamos recaudar más para ofrecer mejores servicios”... Negativa presión. La onerosa reforma fiscal supuso deslocalizar empresas y tanto las extranjeras como las nacionales optaron por otras comunidades más ventajosas como Logroño, Madrid y/o Portugal, por ejemplo, con una presión fiscal competitiva. La Cámara de Comercio opina que el 60% de empresas se van y estoy de acuerdo, aunque ignoro porcentajes.

Mi referencia al PNV, de tendencia democristiana al que Geroa Bai de Uxue Barkos pertenece, allá donde va Urkullu rechaza su presencia, también Barkos, por ejemplo a las fiestas nacionales del 12 de octubre en Madrid. Molesta a muchísimos navarros no verse representados en actos oficiales hispanos y sí en euskaldunes con el sempiterno deseo de formar Euskal Herria. Imponer el vascuence tenazmente produce un efecto boomerang. Muchos hemos defendido el vascuence como un bien cultural, politizado con aviesas intenciones, y el rechazo es muy generalizado. Supone un handicap su desconocimiento para profesionales forales y foráneos que optan a plazas opositoras de especialistas, con claras ventajas a los vascoparlantes, conculcando el Artículo 3º 1 de nuestra Constitución que dice “El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. 3º La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio “cultural” que será “objeto de respeto y protección”.

Si una gran empresa con alto presupuesto no es rentable, encarece sus productos y la ampliación de altos cargos, el fracaso es claro. Todos a la calle y a cerrar. En un gobierno es parecido, con políticos y no empresarios que para funcionar necesitan más presión fiscal, donde desaparecen contribuyentes. Navarra no se cierra y los políticos incompetentes se pueden ir a su casa. Otros, con mejor visión de futuro, los sustituirán mediante adelantos electorales y/o mociones de censura. Así de claro.

Créanme que no tengo adversión al vascuence cultural, ni animosidad a ninguna lengua española. Las respeto y tengo amistades en toda España. Empatizo con personas y cargos tanto del País Vasco como de Navarra, entre otras comunidades - incluida y me repito, una vez más, Uxue Barkos- De alcaldes y comerciantes, hablaremos en otro momento.

Pedro Bueno Martínez

Los animales te necesitan

Siempre me han gustado mucho los animales, incluso he tenido al perro más bonito de todos. Pero gustarte es una cosa y cuidarlos como si fueran un hijo es otra bien distinta. ¿Somos conscientes de la imperiosa necesidad que tienen los animales de nosotros? Al salir a la calle, muchas veces, nos cruzamos con gatos y perros de mirada triste, desaliñados y solos, aún yendo acompañados por sus dueños. Incluso, algo que refleja esa dejadez de las personas hacia los animales, lo podemos observar en el momento de sacarlos a pasear. El animal defeca y su dueño no hace nada por recoger sus excrementos, dejándolo en la vía pública, una acción que, tal vez, es el vivo retrato de lo que se encuentran estos pequeños en sus hogares. Si quieres tener un animal debes cuidarlo como si fuera tu tesoro más preciado. Es muy importante tener conciencia que si vamos a tener mascotas en casa, debemos saber que tenemos la responsabilidad de cuidarlas y alimentarlas. Nuestras mascotas no hablan pero sí expresan sus sentimientos de otra forma y es muy importante estar pendientes de ellos. Es nuestra responsabilidad tener una mascota, por eso tenemos que pensarlo muy bien antes de adquirir alguna.

Rubén Sarabia

Vacaciones... Tú también puedes

Las vacaciones son uno de los grandes placeres de la vida. Te pasas muchos meses esperándolas y cuando llegan se consumen tan rápido que parece que no hayan existido jamás. Pero, ¿puede un mileurista disfrutar de unas vacaciones inolvidables e irse de viaje por el mundo? Sé que es difícil y que muchas veces prescindimos de algo que, aunque es para disfrute, es muy necesario para las personas, solo por el hecho de poder romper con nuestra rutina laboral y social durante el resto del año. Yo me apunto, no me las pienso perder y, por si acaso, ya tengo mi hucha preparada, la cual he ido llenando día a día, para en el momento de abrirla poder realizar ese viaje que durante tanto tiempo he ansiado realizar. Estoy seguro de que tú también puedes hacerlo.

Rubén Sarabia

Hablar mirando a los ojos

Cada día más, me percato de que opinar y sacar conclusiones de según qué temas por las redes sociales es algo que no va conmigo. Me supera y me enfurece la falta de respeto que muestran algunas personas hacia opiniones que nada tienen que ver con las suyas. Por ejemplo, hablar de política se ha convertido en algo complicado y ofensivo y que, sinceramente, me apetece muy poco debatir, no por no interesarme, más bien por las formas que muchos emplean en sus opiniones. La banalidad de esas conversaciones eternas y vacías no me llevan a nada y lo único que consiguen es provocarme decepción y rabia y, casi siempre, acabo dejándolas por imposibles. He visto que ante la falta de respeto, de un lado y del otro, la no aceptación a la libertad de expresión y de decisión, el derecho a elegir lo que a uno más le convenga, prefiero mantenerme al margen hasta sentarme en una mesa a dialogar con quien me quiera y me respete por como soy y no por cómo debería ser.

Rubén Sarabia

Indignación

Cada vez recibo más noticias de falta de respeto a los creyentes. Cuando se trata de estos, se acogen cobardemente a la libertad de expresión y me indigna que los que pueden evitarlo no lo hagan. Toda persona y creencia merece un mismo respeto pero parece que aquí no. Hemos creado ciudadanos de primera a los que se puede vejar e insultar y a otros que no. ¿Y a esto le llaman progresía? Yo digo que no.

Marimar Arias Calero