Barkos y Chivite, una sintonía de conveniencia

H.

LUIS LANDA

Estos primeros meses del 2019 se están convirtiendo en unas elecciones anticipadas. No se han preocupado de nuestros problemas en mil quinientos días y, ahora, nos ofrecen arrumacos, besos y cariños por doquier.

Se ofrecen a todos los ciudadanos con “amor eterno”, ya que flirtean y nos hacen creer que están al servicio de cada uno de nosotros y, después de las elecciones, “si te ha visto no me acuerdo”. Así son algunos políticos.

Pero también son infieles entre ellos, como muestran las frases laudatorias y los piropos que se echan Geroa Bai y los socialistas navarros. En especial, Chivite repite y “tripite” que su vínculo con Barkos es de total sintonía. No se corta un pelo e incluso pone líneas rojas para no unirse con algunos grupos tan constitucionalistas como el suyo.

¡Qué atrevimiento! Puede ser la cuarta fuerza política. Es decir, no se ha comprado todavía ni siquiera un barquito de juguete y se erige de capitana, invitando a algunos grupos para que se suban al trasatlántico para el crucero y, para colmo, excluye la invitación a fuerzas políticas concretas. No tiene en su poder ni las alforjas ni el burro y está vendiendo la piel del oso antes de cazarlo. Rechaza la entrada a Bildu, PP y a regañadientes a UPN.

Vamos a ver. ¿Acaso UPN y PP niegan la Constitución, apoyan a los simpatizantes de ETA o han ido en contra de los intereses de Navarra? ¿Tal vez Esparza y Beltrán no han mostrado el amor a Navarra y no han defendido el canal, el TAV o el progreso de sus gentes? ¿La causa no será su falta de libertad y el seguidismo fiel al presidente Sánchez, que odia al centro derecha?

Duele, Chivite, que en el Parlamento apenas coincida en las votaciones con UPN y PP y la mayoría de las veces se abstiene o vota en contra, aunque sea una ley beneficiosa para los ciudadanos. Por el contrario, se aprecia una empatía con Geroa Bai, incluso con Podemos e I-E.

Los socialistas navarros intentan recoger los votos de la izquierda independentista. No obstante, ¿acaso se cree Chivite que Barkos le va a permitir gobernar? ¿No se ha enterado la socialista que nunca podrá subir a la poltrona sin el apoyo de los proetarras de Bildu?

Barkos está encantada de ver a los socialistas rendidos a sus pies, gracias a las consignas de Madrid. Geroa Bai es una sucursal en Navarra del PNV, partido de derechas por los cuatro costados, sin embargo se ha inclinado hacia la izquierda abertzale y pide la separación de España, la liberación de los presos etarras y la anulación de la zonificación de Navarra. Quieren que la Comunidad foral sea euskalduna de norte a sur. Chivite sigue haciendo guiños al Ejecutivo. Y así sucede en infinidad de leyes en el Parlamento.

Para la líder socialista, los afiliados de UPN y PP deben ser unos apestados, infectos y hediondos, porque huye de ellos como si fueran demonios sarnosos o el dios hebreo de los ejércitos filisteos Belcebú. De ninguna manera desean los socialistas que se les relacione con ellos e, incluso, en las leyes impulsadas por la derecha, con frecuencia se abstienen o votan en contra.

Estamos a unos meses de las elecciones, y todos los partidos deben retratarse, enseñarnos los programas y sus líneas rojas. La Sra. Barkos debe poner en su ideario lo que ha manifestado con hechos en este cuatrienio: es nacionalista separatista, no asiste a ningún acto institucional en Madrid, pone veto a la presencia del rey, retrasa y ralentiza toda obra en favor del progreso, impide a las madres cobrar un dinero que les pertenece, aleja a las empresas por sus elevados impuestos, impide expandir el inglés en los colegios para favorecer el vascuence y ponerlo obligatorio en toda Navarra, catequiza sexualmente a los alumnos con el programa Skolae y gobierna para un mínimo de ciudadanos euskaldunes.

Con respecto al PSN, pieza clave en la gobernanza de la Comunidad foral, está dando muestras de su afinidad con los separatistas. El tándem UPN y PSN, en el pasado, ha dado muestras de los grandes beneficios que ha reportado para esta tierra, sobre todo, en la época de Miguel Sanz; no obstante Chivite insiste en que es de izquierda y con Barkos se siente más cómoda. Y le preguntamos: ¿apoyará a los separatistas, promocionará la instalación de okupas en edificios públicos, votará a favor de la implantación de la ikurriña o del vascuence en su pueblo natal Cintruénigo?

Sras. Barkos y Chivite, Navarra está por encima de intereses de partido y de poltronas. No nos engañen y escriban estas actuaciones en sus programas. Los ciudadanos responderemos en las urnas.

Luis Landa El Busto es licenciado en Ciencias Humanas y profesor